martes, 10 de septiembre de 2013

El pensamiento matemático en niños de 3-6 años

EL PENSAMIENTO MATEMATICO EN ALUMNOS DE INFANTI (3-6 años).


El cerebro humano viene preparado, al nacer, tanto con los recursos necesarios para aprender cualquier idioma, base para los futuros aprendizajes de la lectoescritura, y fundamento del pensamiento, como con recursos suficientes para percibir el mundo de mantera cuantitativa. Esto es, nacemos con la capacidad de aprender a hablar, a pensar y a contar, características únicas y exclusivas del ser humano. Es más, incluso poseemos la capacidad de aprender operaciones aritméticas en edades muy tempranas. Piaget se habría sorpendido de comprobar que, neurológicamente hablando, los niños adquieren los conceptos matemáticos mucho antes de lo que él había creído. Otra cosa es que sepan expresarlos, lo que posiblemente le llevó a pensar que no adquirían estos aprendizajes hasta más adelante.
Gracias a los estudios sobre neurociencia educativa que se han desarrolladoposteriormente, y que describiremos brevemente en este trabajo, podemos dar a este fenómeno una explicación fisiólogica. Efectivamente, investigaciones recientes realizadas señalan que los circuitos neuronales del procesamiento numérico se localizan principalmente en el lóbulo parietal, específicamente en la región parietal izquierda. Aunque otras regiones cerebrales como la corteza prefrontal, la parte posterior del lóbulo temporal, la corteza cingulada y la ínsula, además de distintas regiones subcorticales, parecen contribuir también al correcto funcionamiento de estas capacidades. En lo que respecta a la región parietal podemos decir que sustenta la capacidad de representar cantidades y realizar cálculos, y que es la zona que comporta los principales circuitos concernientes al procesamiento matemático.

El pensamiento matemático en la primera Infancia.
Como sabemos, la plasticidad cerebral en los primeros años de vida es máxima. Es el periodo en el que se producen importantes conexiones cerebrales que serán la base de los futuros aprendizajes. También hemos visto que nacemos con la capacidad de aprender con asombrosa facilidad tanto la práctica totalidad de un idioma en un periodo de tiempo muy pequeño (a los 5 años de edad el niño posee ya un vocabulario de cerca de 2000 palabras, maneja la gramática, la sintaxis y la pragmática de manera natural), como con la capacidad de cuantificar las cosas que nos rodean, y de operar con ellas. Esta capacidad permitirá a un bebé, por ejemplo,distinguir desde bien temprano, si en una habitación hay una o más personas, y aunque evidentemente no sepa aún cuántas hay, si que tiene intrínseca la noción de cantidad.
Es sabido también que unabuena estimulación es necesaria para el óptimo desarrollo del cerebro y sus capacidades. Las habilidades matemáticas están distribuidas en diferentes partes del cerebro y están conectadas también con zonas específicas de la producción del lenguaje, necesario para el tratamiento preciso y lingüistico de los números. Lo que se aprende en la infancia es el fundamento para todo nuestro aprendizaje posterior, y aunque no son definitivos, sí son determinantes. Por eso, son importantes en este periodo de la vida unos adecuados métodos de enseñanza que garanticen la correcta participación de las redes neuronales de las zonas implicadas en el pensamiento matemático, para su óptimo desarrollo a nivel fisiológico y, consecuentemente, facilitar el aprendizaje futuro a nivel cognitivo.

¿Cómo favorecer el pensamiento matemático en Educación Infantil? Actividades sugeridas.
La enseñanza a los niños de Educación Infantil es tierra virgen para el progreso todas las capacidades. Todo el potencial de aprendizaje está disponible. Y es a través del juego como mejor podemos explotar todo ese potencial. Con actividades en las que los niños puedan percibir a través de los sentidos, en particular el tacto, el oído y la vista, desarrollaremos adecuadamente las zonas cerebrales implicadas. La manipulación espacial de objetos favorece el aprendizaje de las matemáticas. Juegos, música, cosas que tocar y cosas que contar.  Para contar, podemos usar los dedos de las manos, y hasta de los pies, y también para realizar sumas sencillas hasta 10. Canciones del tipo “yo tenía diez perritos” acompañada de sus equivalentes dedos, ayudan a reforzar la palabra del número, con su noción cuantitativa.
También podemos ponerles canciones con ritmos regulares, de manera que a través de la música desarrollen, tanto las habilidades lingüísticas y memorísticas necesarias para recordar y cantar las letras, como las habilidades matemáticas necesarias para percibir los tempos y seguir el ritmo.
Otro juego divertido puede ser lanzar un dado gigante y coger de una bolsa tantas canicas como puntos salgan en la cara del dado que quede hacia arriba.
Es muy  interesante el uso del ábaco para el entrenamiento en tareas de contar, y más adelante, utilizarlo para realizar sumas y restas sencillas. En principio puede usarse un ábaco ruso sencillo de 10 cuentas por varilla, muy fácil de usar, pero después puede resultar muy conveniente el uso del soroban o ábaco japonés, con el que se desarrolla de manera increible importantes zonas del cerebro implicadas en el cálculo mental, como el lóbulo parietal (sustracción) o los ganglios basales del hemisferio izquierdo (suma y multiplicación), por la peculiar manera de la disposición de sus cuentas, que favorece muy convenientemente el establecimiento de la multitud de redes neuronales necesarias para su comprensión, y el correcto desarrollo del córtex prefrontal, responsable de las futuras funciones cognitivas superiores, como el procesamiento de operaciones matemáticas de alto nivel.

Conclusiones
Está claro que es imprescindible una adecuada estimulación ambiental para un óptimo desarrollo cerebral. Que los aprendizajes de diferentes áreas se distribuyen por amplias zonas del cerebro interconectadas entre sí y que es conveniente que cuanto más estimulante sea el entorno en la primera infancia, mayor será el desarrollo y el aprendizaje del niño.